Cómo mejorar la autoestima en el amor para vivir felizmente en pareja

 

Para que la pareja trabaje bien es importante mejorar la autoestima en el amor. Según las encuestas de portales de citas online tan importante como c-date, la gran parte de sus usuarios que han finalizado sus relaciones han sido por culpa de la autoestima.

Tener un buen nivel de autoestima es la clave para vivir feliz. En el trabajo nos ayuda a no poner los pies sobre la cabeza y a ser conscientes de lo que realmente valoramos, pero en el ámbito personal es la clave para vivir relaciones interpersonales sanas y equilibradas, especialmente en el seno de una pareja, donde es importante que nadie prevalezca sobre el otro.

Para mejorar la autoestima en el amor, por supuesto, es importante empezar por uno mismo. El primer paso es, de hecho, hacer un pequeño autoexamen y comprender lo que nos hace sentir inseguros. Normalmente los casos más clásicos son los de que no te sientes “suficientemente” (guapa, buena, interesante, etc…), pero también los de que consideras incómodos algunos aspectos de tu personaje, sin tener en cuenta que esto puede no ser un problema para otras personas.

Por lo general, aquellos que son inseguros también son bastante tímidos y reservados, pero desafortunadamente también son víctimas del juicio positivo o negativo de otros. Este círculo vicioso lleva a un cierre creciente dentro de la pareja también, ya que tratan de no mostrar aquellos lados de sí mismos que se consideran difíciles de entender o aceptar para el mundo exterior.

¿El secreto para vivir felizmente? Como decía una canción de MIKA “Relájate, tómatelo con calma”, así que relajémonos y tomémoslo todo a la ligera. Especialmente dentro de una relación, la pareja debe ser vista como un hombro y no como un enemigo, por lo que tratamos de no tener miedo de mostrarnos cómo somos realmente, temiendo que entonces la mitad dulce no puede complacer.

La cruda verdad es que la mayoría de las relaciones amorosas terminan no porque no te aceptes a ti mismo como eres, sino porque realmente no te presentas en lo alto. Centrémonos en el hecho de que una historia nunca puede ser saludable y equilibrada si no bajas las defensas y te quitas las máscaras.

Hablemos con nuestro socio sobre nuestras dificultades, hagámosle comprender que necesitamos nuestro tiempo para abrirnos, pero también démonos tiempo para hacerlo. Podría ser la más bella de las sorpresas ver cómo esos lados de nosotros que simplemente no nos hacen sentir a gusto, son en cambio características encantadoras y únicas para los que nos rodean.

¿Realmente vale la pena renunciar a averiguarlo? Pongámoslo a prueba. Siempre existe el riesgo de ser herido, en cualquier relación, pero el peligro de no vivir la vida al máximo es mucho mayor. Es sólo uno. Vale la pena jugar con cartas abiertas.

 

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